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¿Necesita tu salón una app propia? Lo que cuesta y la alternativa que sí se instala
Una app propia cuesta miles de euros y luego nadie la descarga. Tu página de reservas puede instalarse en el móvil con tu icono, avisar con notificaciones y funcionar sin contraseña. Así es como.
Cada cierto tiempo nos escribe un salón preguntando cuánto costaría “tener una app”. La respuesta honesta es que una app nativa, de las que están en la App Store y en Google Play, cuesta entre varios miles de euros y varias decenas de miles, tarda meses, hay que mantenerla cada vez que Apple o Google cambian algo, y luego pasa lo peor: la mayoría de tus clientes no la descarga. Nadie quiere una app más por cortarse el pelo cada seis semanas.
Y sin embargo lo que el salón quiere conseguir con la app es razonable: que el cliente tenga el salón a un toque en el móvil, que reciba avisos sin pagar SMS y que pueda ver y cancelar sus citas sin llamar. Todo eso se puede tener sin app. Se llama web instalable, o PWA, y es lo que hace tu página de reservas de Calendace.
Qué es una web instalable
Es una página web normal, la misma que abre el cliente desde tu Instagram o tu ficha de Google, con tres cosas añadidas:
- Se puede añadir a la pantalla de inicio del móvil, con su icono y su nombre, como cualquier otra app. Al abrirla desde ahí ocupa toda la pantalla, sin barra del navegador.
- Puede recibir notificaciones, las de verdad, las que aparecen en la pantalla bloqueada. Igual que las de WhatsApp o las del banco.
- No pasa por ninguna tienda. No hay que descargar nada, no hay actualizaciones que instalar y no ocupa casi espacio. Se actualiza sola cada vez que se abre.
Android lo soporta desde hace años y ofrece instalar la página él solo. iPhone lo soporta desde iOS 16.4: se instala desde Safari con el botón Compartir y “Añadir a pantalla de inicio”, y a partir de ahí las notificaciones funcionan igual.
Qué hace tu cliente desde ahí
Lo que haría desde una app, sin que hayas pagado una app.
Entra sin contraseña. Esto es más importante de lo que parece. Cada contraseña que le pides a un cliente es una razón para que no entre. En tu página instalada, el cliente entra con su teléfono y su email, los mismos que dio al reservar. Y si viene desde el enlace de un aviso, ni eso: el enlace le abre la sesión directamente. Ese enlace es de un solo uso y caduca, así que reenviarlo no sirve de nada a nadie.
Ve sus citas. Las que tiene reservadas, con quién y a qué hora, y todas las anteriores. Es la respuesta a “¿a qué hora tenía yo mañana?” sin que tenga que escribirte.
Cancela él mismo. Dentro del plazo que tú hayas fijado. Si no puede venir, lo hace desde ahí con dos toques, tú te enteras al momento y el hueco vuelve a estar libre, con tiempo para que otra persona lo ocupe. Que el cliente cancele con antelación es, de lejos, lo que más huecos salva.
Se apunta a la lista de espera. Si no hay hueco para el día que quiere, deja su nombre y recibe el aviso en cuanto se libere uno. Contamos cómo funciona en el artículo sobre reducir cancelaciones con lista de espera.
Recibe tus avisos como notificaciones. Confirmaciones, recordatorios, cambios de hora, huecos libres. Sin coste para ti por mensaje y sin depender de que abra el email.
Cambia sus datos. Si cambia de número o de email, lo actualiza él, con un código enviado al dato nuevo para que nadie pueda cambiárselo por él.
Por qué es mejor que una app nativa para un salón
No es solo que sea más barato. Para un negocio con clientes que repiten cada pocas semanas, la web instalable tiene ventajas propias:
- No hay fricción de descarga. El cliente ya está en tu página porque ha entrado a reservar. Instalarla es un toque más, no una visita a la tienda.
- Es tu marca. El icono es tu logo y el nombre es el de tu salón. En el plan Premium no aparece ninguna mención a Calendace. Con una app de marketplace, el icono que tiene tu cliente en el móvil es el del marketplace, y al abrirla ve tu salón al lado de los demás.
- Funciona aunque no se instale. Quien no quiera instalarla usa la misma página desde el navegador, con las mismas funciones salvo las notificaciones. No tienes dos productos que mantener.
- Se actualiza sola. Cuando mejoramos algo, el cliente lo tiene la próxima vez que abre la página. Sin “hay una nueva versión disponible”.
Cómo conseguir que la instalen
No hace falta pedirlo. La primera vez que un cliente entra en tu página desde el móvil, la propia página le propone instalarla y le enseña dónde tocar, tanto en Android como en iPhone. Después le pide permiso para las notificaciones, y le explica para qué son.
Lo que sí ayuda es que el enlace que compartes sea el de tu página, no el de un marketplace, y que el recordatorio de cada cita lleve el enlace a tu página. Cada vez que el cliente entra desde ahí es una oportunidad de que se la instale. Los negocios que llevan tiempo con esto ven cómo la parte de la clientela con la página instalada crece sola, cita a cita.
Qué necesitas
Nada que no tengas. El área de cliente y los avisos por la app están en todos los planes de Calendace, también en el gratuito. El icono y el color propios, en los planes Estándar y Premium. Si quieres verlo con tus propios servicios, la página de la app para tus clientes explica paso a paso lo que ve el cliente.